realme se prepara para lanzar el modelo base de su nueva familia, el realme 16, y todo apunta a que no será un gama media más. En lugar de recurrir a soluciones complejas o pantallas secundarias, la marca ha apostado por un elemento tan sencillo como llamativo: un pequeño espejo trasero pensado para mejorar las selfies usando la cámara principal.
Un diseño trasero que rompe con sus hermanos mayores
Tras el lanzamiento de los realme 16 Pro y 16 Pro+ a principios de enero, el realme 16 llegará como la propuesta más accesible de la serie, pero con una personalidad propia. En las imágenes filtradas se aprecia un cambio notable respecto a sus hermanos: se abandona el módulo de cámaras cuadrado para adoptar una franja horizontal que cruza todo el ancho de la parte trasera, muy en la línea de lo que hemos visto en algunos Google Pixel.

Este nuevo lenguaje de diseño no solo busca diferenciar al dispositivo dentro del catálogo de la marca, sino también darle una identidad reconocible en el competitivo segmento de gama media.
El «espejo trasero para selfies»: una idea tan simple como polémica
El elemento que más conversación está generando no es tanto la configuración de cámaras, sino la superficie brillante integrada en el propio módulo, descrita como un «espejo trasero para selfies». En lugar de recurrir a una pantalla secundaria para previsualizar la toma con la cámara principal, realme opta por algo mucho más analógico: una pequeña zona reflectante para que el usuario pueda encuadrarse mirando directamente la parte trasera del móvil.

La idea es clara: permitir que las selfies se tomen con el sensor principal, normalmente de mayor calidad que la cámara frontal, aprovechando este espejo como referencia. Queda por ver hasta qué punto será cómodo y práctico en el día a día, especialmente teniendo en cuenta el reducido tamaño de la superficie, pero es una forma distinta de aportar valor sin añadir más componentes electrónicos al dispositivo.
¿Apuesta creativa o simple recorte de tecnología?
El enfoque de realme abre el debate: ¿se trata de una genialidad minimalista o de una manera de ahorrar costes frente a soluciones más avanzadas? En un mercado donde muchos fabricantes añaden pantallas secundarias y funciones cada vez más complejas, el realme 16 se posiciona con un recurso muy básico, pero llamativo y fácil de entender.
Sea como sea, la jugada consigue lo que busca: que el modelo base de la familia no pase desapercibido.
Configuraciones, colores y lo que aún está por confirmarse
La filtración también adelanta las variantes de memoria y los colores en los que llegaría el realme 16 a las tiendas. Según la información compartida, el dispositivo se lanzaría en dos acabados, Air White y Air Black, apostando por una paleta clásica y sobria.
En cuanto a memoria, se esperan tres combinaciones:
- 8 GB de RAM con 128 GB de almacenamiento
- 8 GB de RAM con 256 GB de almacenamiento
- 12 GB de RAM con 256 GB de almacenamiento
Más allá de estos datos, el resto del hardware sigue siendo una incógnita por ahora. No se han detallado procesador, batería, sistema de cámaras ni tamaño de pantalla, por lo que habrá que esperar a que la marca publique las especificaciones oficiales para conocer con precisión cómo se posicionará este modelo frente a otros gama media del mercado.
Lo que sí parece claro es que realme está usando el diseño del módulo trasero y el «espejo» como bandera de identidad para este lanzamiento, marcando distancia frente a las versiones Pro y poniendo el foco en la experiencia fotográfica con la cámara principal.
Fuente: Gizmochina
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