Una cooperativa lechera de Costa Rica convierte agentes de IA en compañeros de trabajo

Cuando el equipo de Jhojan Rodríguez trabaja en un nuevo rediseño de empaque, ya no tiene que enfrentarse a la parte más estresante del trabajo.

En vez de revisar densas tablas nutricionales línea por línea, para buscar un número que no cuadra o una coma que falta, la diseñadora del equipo ahora introduce un prompt en un agente de IA que el propio Rodríguez creó. Segundos después, el agente señala cualquier elemento que no coincida entre la documentación técnica y la etiqueta final.

“Los errores no estaban tanto en la parte gráfica sino en la información nutricional y regulatoria”, dice Rodríguez, líder creativo del departamento interno de diseño de la Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos. “Eso debe tener un nivel de precisión milimétrica”.

Rodríguez construyó este “inspector de IA”, como él lo denomina, con la plataforma de IA Microsoft Copilot Studio. El agente compara las etiquetas de empaque con fichas técnicas internas y detecta si hay discrepancias antes de que los archivos salgan del equipo de diseño. Desde el lanzamiento del agente a finales de 2025, estas inconsistencias se han reducido casi a cero, asegura Dos Pinos, lo que ha mejorado el flujo de trabajo del equipo y disminuido el riesgo de sanciones regulatorias.

El inspector de empaque no es un caso aislado, sino parte clave de una estrategia más amplia de Dos Pinos, una de las cooperativas lecheras más grandes de Centroamérica. En toda la organización, directivos junto con empleados, a quienes Dos Pinos denomina “personas colaboradoras”, trabajan para convertirse en una empresa frontera mediante la integración a escala de la IA en los flujos diarios de trabajo.

Dos Pinos asegura que ya ha desplegado una red de alrededor de 80 agentes de IA en distintas funciones, desde la revisión de empaques y la redacción de documentos legales hasta evaluaciones de riesgo y atención a clientes. También tiene un programa interno de embajadores de IA que motiva y capacita a las personas colaboradoras de diferentes áreas para construir sus propios agentes.

“Vemos en la inteligencia artificial y en la parte agéntica un valor y un potencial inmenso”, dice Alejandro Arguedas, director corporativo de tecnologías de la información de Dos Pinos. “Más que una herramienta, vemos la IA como una ventaja competitiva para las personas y la Cooperativa, que nos ayuda a transformar la manera de hacer las cosas y a mejorar los distintos procesos, reducir costos, ganar eficiencias y abrir camino a nuevas oportunidades que antes resultaban complejas de hacer”.

Con sede en Alajuela, Costa Rica, Dos Pinos cuenta con unas 6.000 personas colaboradoras en la región y operaciones que abarcan la producción, procesamiento y empaque de lácteos y otros productos, así como servicios agroindustriales, logística y distribución minorista.

La producción lechera proviene de alrededor de 1.500 fincas, la mayoría de pequeños y medianos productores asociados, que generan 1,3 millones de litros de leche diaria. 

Con ese tamaño, y en un negocio donde los márgenes son estrechos, la competencia es fuerte y el escrutinio regulatorio es constante, los pequeños errores pueden repercutir en toda la operación. Por ejemplo, un fallo en el empaque puede retrasar el proceso de manufactura y posponer lanzamientos de productos; declaraciones nutricionales incorrectas pueden detonar riesgos legales y de reputación, incluidas sanciones que obliguen a retirar productos del mercado.

Para Dos Pinos, la adopción de la IA es una decisión estratégica para mantenerse competitivo y asegurar la viabilidad del negocio a largo plazo, señala Arguedas. “Nos desenvolvemos en consumo masivo y sin duda hay una presión enorme en temas de costos, de automatización, servicio, transformación de procesos y calidad de nuestros productos, y queremos mantener nuestro liderazgo y ser más fuertes aún”.

Un ecosistema de agentes

Durante el último año, Dos Pinos se ha enfocado en construir un ecosistema creciente de agentes de IA especializados.

Desarrollados principalmente con las herramientas de IA Microsoft 365 Copilot y Copilot Chat, además de Copilot Studio, estos agentes están diseñados para replicar roles y tareas específicas dentro de la Cooperativa, con el fin de apoyar a las personas colaboradas en su trabajo diario.

Hay agentes que apoyan la elaboración de acuerdos de confidencialidad, la atención de solicitudes de servicio de TI, la gestión de evaluaciones de riesgos y un “veterinario virtual” que recomienda productos para el ganado a vendedores en su red de tiendas y distribuidores.

En algunos casos, las personas colaboradoras usan Copilot Chat como herramienta de aprendizaje para automatizar procesos internos existentes.

El analista de ventas Randall Benavides, por ejemplo, utilizó Copilot como un coach para aprender, paso a paso, a enviar reportes de ventas con Microsoft Outlook a través de Power BI Service, la plataforma en la nube de Microsoft donde el personal publica, comparte e interactúa con informes y tablas de datos en toda la organización.

“Era una labor que demandaba estar cuatro horas al día procesando datos”, recuerda Benavides, lo que limitaba su posibilidad de enfocarse en tareas de mayor valor como el análisis.

Un objetivo central para Dos Pinos es incrementar la productividad a través de habilitar a las personas colaboradoras con nuevas herramientas que amplían sus capacidades y les permiten enfocarse en tareas de mayor valor estratégico, dice Carlos Sandí, gerente de estrategia de TI y transformación digital.

“No implementamos la IA por moda tecnológica. La IA es una herramienta de transformación, pero el verdadero motor son las personas colaboradoras empoderadas para innovar”, añade.

Los resultados ya son visibles, según Dos Pinos: desde la implementación del agente de IA, las inconsistencias en la etapa de diseño se han reducido en más del 50%, lo que, señalan, haayudado a reducir el tiempo promedio de salida de productos al mercado en alrededor de 10días.

“Diez días en el ciclo productivo amplía de manera sustancial nuestra agilidad operativa”, explica Sandí. “En la actualidad, Dos Pinos ha desplegado Copilot a más de 1.000 colaboradores en su primera fase de adopción y tiene planes de ampliar la implementación de manera estructurada a toda la organización a lo largo de este año.

“Lo que hemos comprobado es que la Inteligencia Artificial no tiene por qué ser compleja para generar impacto real”, dice Argenis Matarrita, líder de inteligencia artificial de Dos Pinos. “Con las instrucciones adecuadas y la información correcta se pueden construir soluciones de alto valor en muy poco tiempo”. Su equipo trabaja en nuevos agentes para optimizar procesos de entrega y sistematizar información de las plantas de manufactura.

Expandir la adopción

Para impulsar y sostener este nivel de adopción de la IA, Dos Pinos cuenta con un programa de embajadores, que en el 2025 contaba con 15 personas y que los ejecutivos prevén que seguirá con su crecimiento este año. Estos embajadores actúan como promotores dentro de sus departamentos y ayudan a capacitar a sus colegas.

Benavides es uno de ellos. Cuando se incorporó por primera vez al equipo de ventas, el analista consumía una buena parte de sus días en un trabajo manual repetitivo: descargar datos de ingresos, filtrar hojas de cálculo y enviar por correo informes de Microsoft Excel a clientes, uno por uno. Entregar hasta 21 informes diarios a más de 100 usuarios internos le suponía unas cuatro horas cada mañana.

Tras asistir a un taller interno de IA, Benavides recurrió a Copilot para que le guiara sobre cómo automatizar el envío de reportes por correo electrónico con Power BI Service. “Mi relación con la IA era cero. Le dije a Copilot: ‘No conozco esta herramienta, guíame paso a paso’. ¡Y funcionó!”, dice. “Bajó mucho la carga de trabajo”.

Benavides ahora se enfoca en trabajos de análisis de datos y creación de indicadores, entre otras tareas, gracias a que no necesita emplear tanto tiempo en tareas que implican procesamiento de información. También tiene mayor capacidad para apoyar a otros equipos en su transición a Power BI y en la adopción de Copilot.

Rodríguez, el jefe de diseño, tuvo una experiencia similar al construir el agente de empaque. Con Copilot Studio, definió la tarea en unas 250 palabras, con instrucciones precisas sobre cómo el agente debía evaluar la información. El resultado es una herramienta que no realiza cambios en automático, sino que ofrece un análisis detallado para que los diseñadores actúen de acuerdo con la información que reciben.

“No se trata de reemplazar a la diseñadora”, dice Rodríguez. “Es dedicar más tiempo en la calidad gráfica del diseño y no tanto en labores mecánicas donde se cometen más errores”.

En un proyecto reciente, la diseñadora del equipo de Rodríguez usó el agente para revisar un empaque actualizado de leche en polvo y cargó tanto las especificaciones técnicas como la propuesta de diseño. El agente generó una comparación detallada, identificó discrepancias y recomendó correcciones en base a parámetros internos, desde cifras incorrectas hasta inconsistencias de formato.

Para el jefe de diseño, el impacto más significativo va más allá de la eficiencia. Antes, él y su diseñadora estaban más enfocados en supervisar errores difíciles de detectar. Ahora trabajan con mayor confianza.

“El trabajo fluye mejor”, dice Rodríguez. “Me ha dado mucha tranquilidad; ahora trabajamos con mayor seguridad y enfocados en nuestra labor creativa”.


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